A menos de dos meses de que Guadalajara reciba los partidos del Mundial FIFA 2026, la calidad del agua en la Zona Metropolitana sigue siendo uno de los pendientes más visibles de la ciudad anfitriona. El río Santiago, el lago de Chapala —principal fuente de abastecimiento— y la red de distribución arrastran problemas documentados de contaminación, metales pesados y deficiencias en el tratamiento que no se resolverán antes del 11 de junio de 2026, fecha del banderazo del torneo.
El pendiente que llega al Mundial
El Estadio Akron albergará partidos de la fase de grupos y uno de eliminación directa, con una afluencia estimada de cientos de miles de visitantes. Los cuestionamientos sobre el agua que consumirán turistas y residentes no son nuevos: los reportes técnicos de la Comisión Estatal del Agua y de universidades locales han señalado durante años la presencia de coliformes, arsénico y descargas industriales sin tratar en los afluentes que alimentan a la ciudad.
La infraestructura hídrica, sin embargo, no fue prioridad en la agenda de obra rumbo a 2026. La inversión se concentró en movilidad, seguridad y el propio estadio, dejando el saneamiento como un tema estructural de largo plazo.
El trabajo legislativo del senador Carlos Lomelí
En el Senado, el jalisciense Carlos Lomelí ha impulsado desde 2024 una serie de iniciativas y puntos de acuerdo orientados a endurecer las sanciones por descargas industriales contaminantes en cuencas federales, a obligar la publicación en tiempo real de la calidad del agua potable en zonas metropolitanas y a etiquetar recursos federales para el saneamiento del río Santiago.
Lomelí ha insistido en que Jalisco no puede recibir al Mundial presumiendo infraestructura deportiva mientras sostiene una crisis sanitaria en sus cuerpos de agua. Durante las comparecencias de febrero de 2026 en comisiones, el senador solicitó un informe conjunto a Conagua, Semadet y SIAPA sobre el estado del agua de consumo humano en el Área Metropolitana de Guadalajara, con fecha de entrega propuesta para mayo de 2026.
Cierre
Guadalajara llegará al Mundial con estadio nuevo, operativos reforzados y el mismo río contaminado de siempre. La pregunta no es si el mundo verá a la ciudad durante el torneo; es qué verá cuando mire más allá de la cancha.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































